La Guerra de Malvinas que enfrentó a Argentina con Gran Bretaña en 1982 deja heridas abiertas hasta ahora, cuando ser o no ser veterano de ese conflicto genera fuertes divisiones entre quiénes son reconocidos como tales y quiénes no. Estos últimos reclaman que tienen derechos y piden acceder a los beneficios para el sector. La Ley 23.848 que fija el sistema de pensiones dice que beneficia “´a los ex-soldados conscriptos de las fuerzas armadas que hayan estado destinados en el Teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares antes mencionados, entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, debidamente certificado´´. Algunas interpretaciones legales precisan que están contemplados quienes hayan actuado en un radio no mayor a las 200 millas de las Islas, contemplando a personal con tareas como logística y abastecimiento, tan fundamentales como estar en el campo de batalla. Según sostiene el presidente del Centro de Ex Combatientes del Atlántico Sur (CEAS) con sede en San Juan, Roberto Arroyo, los únicos que pueden considerarse veteranos son los que pisaron las Islas o que tuvieron participación directa en el conflicto en el TOM o TOAS´´. Y diferencia este grupo de los “´movilizados´´ que define como las personas que fueron convocadas y reclutadas en algunas provincias, pero que nunca entraron en acción. Arroyo dijo que todo veterano de Malvinas posee un certificado emitido por las Fuerzas Armadas y refrendado por el Ministerio de Defensa de la Nación y quien no lo tiene no puede preciarse de tal. Agregó que las organizaciones no le quieren quitar nada a nadie pero que si el Gobierno quiere darles casa que no usen el cupo para héroes de Malvinas. La nómina de veteranos de Guerra de Malvinas que cumplen con los requisitos establecidos por la Ley 23.848 son unos 22 mil en todo el país y contempla entre otros, personal de Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Gendarmería y Prefectura. En San Juan son unos 300, agrupados en CEAS y en la Agrupación 2 de Abril y hay otros pocos que no pertenecen a ninguna organización, dijo Arroyo. Los “´movilizados´´, agregó, son unos 200 mil en Argentina, de los cuales se estima que en la provincia hay al menos 400. ¿Por qué la lucha por pertenecer? Históricamente, los héroes de Malvinas han sido una reivindicación postergada del Estado y de la sociedad argentina, pero han obtenido algunos beneficios por ley como pensiones nacionales y en algunas provincias -compatibles entre sí- que superan actualmente cada una los 1000 pesos; también becas para quienes estudien primario, secundario, terciario o formación profesional; y un 1% de cupo en cada operatoria de viviendas que se concrete en el país.
