�El 28 de mayo de 2015, los jueces Raúl José Iglesias, Juan Carlos Caballero Vidal (h) y el ya jubilado Eduardo Gil (Sala I, Cámara Penal), condenaron a perpetua y ordenaron el encierro preventivo de Nicolás Agüero (estuvo prófugo y temían que volviera a huir) quien llegaba libre al juicio igual que su expareja Sonia Romero, ambos acusados en el crimen de la hija de la joven, Alina Suárez. La nena tenía 2 años y murió el 14 de abril de 2010, en Caucete, por más de 30 lesiones, que incluyeron las destrucción de órganos. Agüero fue condenado por lesiones agravadas y homicidio agravado por alevosía (mató a un ser indefenso). Romero recibió 2 años de cárcel por las lesiones a su hija.
