Cada vez hay menos sanjuaninos que deciden casarse en el ámbito de lo civil. Esto, según los datos que maneja el Registro Civil de la provincia. Tanto así que en la última década este tipo de uniones cayó en un 25%. En 2005 se registró 2.674 casamientos y en 2014, 2.018.
Según los especialistas, esto sucede por dos aspectos que se dan con frecuencia: las condenas sociales que estigmatizaron a las parejas de hecho ya no son tomadas en cuentas por las nuevas generaciones. Por otro lado, el reconocimiento de algunos derechos a parejas en concubinato.
El dato fue a contrapié del incremento de la población sanjuanina durante el mismo período que pasó de 600.000 a 746.403 habitantes. También descendió la cantidad de casamientos por la Iglesia.
Según los datos del Registro Civil, en 2005 se concretaron 2.674 uniones civiles en la provincia. Al año siguiente hubo 90 matrimonios menos (ver infografía). La cifra siguió la tendencia en baja, aunque con algunos repuntes (en 2007 y 2011). No obstante ningún año superó el número de 2005. En efecto, el año pasado se efectuaron 2.018 uniones legales; es decir, hubo un 25% menos que hace 10 años.
Según el sociólogo Maximiliano Aguiar, el matrimonio legalmente celebrado fue por siglos garantía de estabilidad social, jurídica y filial, pero la realidad en los tiempos actuales llevó a contemplar más allá de la moral estricta, las situaciones de uniones de hecho, porque también existen con consecuencias sociales y jurídicas. Agregó además que "a partir de un cambio en las tendencias sociales, parte de la población se casó cada vez menos. Esto tiene que ver con ciertos mandatos sociales que estaban muy fuertemente arraigados en la sociedad sanjuanina".
Aguiar se refirió a conductas sancionatorias. "Antes una pareja debía comenzar una convivencia una vez que la unión estaba legal y religiosamente constituida". Y agregó que "la gente siente que hoy en día no hay que estar casado para poder convivir con la pareja. Y a diferencia de otros tiempos, el concubino goza de algunos derechos que han sido reconocidos judicialmente".
En el ordenamiento jurídico no se encuentran regulados estos derechos y es por ello que no puede ser equiparado al matrimonio, no importando la cantidad de años de convivencia que se posean. No obstante, la ley y la jurisprudencia han reconocido ciertos derechos a los concubinos, entre ellos: indemnización a la concubina del trabajador fallecido, pensión para la concubina del trabajador fallecido, derecho a permanencia en el inmueble tras el fallecimiento del concubino locatario, y ciertos beneficios previsionales como pensiones, obra social.
Esta tendencia también se está dando en la Iglesia Católica, según datos brindados por el Arzobispado de San Juan, aunque no tan intenso. A partir del 2010 comenzaron a notar la caída. De 1.458 casamientos celebrados ese año, pasó a 1.163 en 2014. De todos modos se aclaró que esta cifra no condice con las uniones civiles porque no todos los que pasan por el Registro Civil, lo hacen después por la Iglesia.
