A tres meses de haber sido inaugurado en 2010, su creador decidió reemplazarlo porque dijo que “no se parecía”. En abril de este año apareció destrozado y hace unos días colocaron uno nuevo. Pero ayer, el pedestal que está en la plaza Hipólito Yrigoyen apareció vacío. Se trata del busto del ex presidente radical Raúl Alfonsín, que no tiene paz. Y si bien, a primeras horas de la mañana corrió el rumor de que habían robado la obra de arte, luego salió a la luz que lo que ocurrió fue que su autor, el escultor y cirujano plástico, Eduardo Bustos, lo sacó para darle los últimos retoques.
Desde que este busto fue colocado en la plaza, en marzo del 2010, tuvo varias idas y vueltas. Dos meses después de su inauguración, el escultor se dio cuenta que los rasgos del busto no eran similares a los de Alfonsín. Así, tras pedir disculpas, Bustos sacó su obra y la reemplazó por otra. En ese momento, el autor dijo que había tenido poco tiempo para realizar el busto, y a eso atribuyó su error.
Una nueva escultura fue colocada el 28 de junio del 2010 y fue el mismo Bustos el encargado de supervisar la instalación. Allí permaneció intacta mientras la plaza fue restaurada. Pero el 26 de abril pasado el pedestal volvió a amanecer vacío. Esta vez no fue el artista el que la sacó. Fue un ataque vandálico que dejó al busto destruido en pedazos que aparecieron desparramados en el piso. En ese momento, tanto el Gobierno provincial como los referentes del radicalismo local, salieron a repudiar el hecho.
Un mes después de esto, con otro acto protocolar, volvieron a colocar un busto de Alfonsín, en el mismo pedestal. Los radicales hicieron un homenaje en el que estuvo hasta el gobernador de la provincia, José Luis Gioja. Esto sucedió el pasado 27 de mayo.
Pero ayer, cuando a primera hora de la mañana el pedestal estaba vacío, la primera hipótesis que barajaron los serenos de la plaza fue que lo habían robado, algo que fue descartado horas más tarde cuando desde la Municipalidad de la Capital dijeron que Bustos se lo había llevado para hacerle unos retoques.

