Como si lo hubiese atravesado un rayo. Así quedó el plátano ubicado sobre Ignacio de la Roza, entre Hermógenes Ruiz y Angel de Rojas (en Desamparados), tras el viento Zonda de anteanoche que, si bien no fue fuerte, bastó para dejar el árbol a punto de caer y sostenido sólo por una abrazadera. Para evitar accidentes, las autoridades decidieron cortar la calle durante toda la noche y la mañana de ayer, mientras personal de la Municipalidad y de Bomberos trabajaban para talarlo. Durante las 15 horas en las que la Central estuvo cortada hubo complicaciones en el tránsito vehicular. El caos se notó, sobre todo, ayer por la mañana temprano.
El tronco del árbol, que según estiman tenía 60 años, quedó dividido en dos gajos y sólo estaban unidos por una abrazadera de goma que había colocado un vecino hace mucho tiempo, cuando comenzó a quebrarse. Por temor a que se caiga hacia la calle, las autoridades decidieron cortar el tránsito anteanoche a las 21:30, inmediatamente después de que se enteraron del estado del árbol. "Sabíamos que si se caía no iba a hacerlo sobre las casas, sino sobre la calle. Para evitar accidentes decidimos cortar el tránsito. Por la noche no podíamos trabajar", explicó el director de Servicio de Emergencia de la Municipalidad de la Capital, Alfredo Castro, mientras se escuchaba el ruido de las motosierras que cortaban las ramas más altas del plátano.
Mientras tanto, los autos hacían fila en ambas esquinas de la cuadra para poder transitar. Los vehículos que venían desde el Oeste tenían que desviar su camino por la calle Angel de Rojas o por la Del Bono. Ahí es donde se producía más caos porque para sacar el árbol, que tocaba algunos cables, tuvieron que cortar la luz y no funcionaban los semáforos de la zona. Los vehículos que salían por la Del Bono se juntaban con los que venían de frente y con los autos que salían del shopping y tenían que guiarse sólo con su instinto para saber cuándo pasar. Por otro lado, los autos que veían del Este se desviaban por la Hermógenes Ruiz.
El paso se complicó también porque esas calles perpendiculares a la Central son angostas y no están preparadas para que transiten tantos vehículos a la vez. Por momentos llegaban a ser 7 autos en fila los que las recorrían simultáneamente. "El paso de los autos se complicó más entre las 7:50 y las 8:10, que es cuando crece el tránsito", explicó el policía que estaba parado detrás de los conos naranja y las cintas de peligro que cruzaban uno de los extremos de la cuadra.
Las que más trabajo le dieron a los efectivos de la Policía fueron las bicicletas, porque los ciclistas querían pasar por la orilla de la Central y evitar el desvío. "Paso por la vereda", decía un hombre que había sido frenado por el silbato del policía antes de cruzar la cinta de peligro. Pero la orden era clara: por más cara de fatiga que pusieran los ciclistas que no querían hacer 3 cuadras en lugar de 1, los efectivos les impedían transitar por la calle.
Para cortar el plátano, los primeros que intervinieron fueron los bomberos, que sacaron las ramas más altas elevados por la autobomba. Después, pusieron manos a la obra los empleados de la Municipalidad, que siguieron sacando ramas subidos en el camión hidroelevador. A las 12:30, 15 horas después de que cortaron la calle, los obreros terminaron su tarea y habilitaron la Central. Ahora sólo queda el tronco del plátano que arrancarán con un camión en los próximos días. Según comentó Castro, para hacer esa tarea no necesitan cortar la calle. Después, plantarán un árbol nuevo.

