La irregularidad de Unión y San Martín llevó a que de entrada los dos equipos quisieron mostrar personalidad apelando a fuertes infracciones. Mariano González dirigió el partido haciendo vista gorda a infracciones que las castigó con amarillas, que merecían roja. Y si no se le fue de las manos, fue por poquito.

A los 23 minutos, los dos equipos ya habían tenido que hacer un cambio por lesión. Darío Husaín recibió el rigor del marcador Yacob y tuvo que salir a los 18 minutos. Una fuerte contractura en el recto es el primer diagnóstico y hoy una ecografía dará más precisiones.

González demostró que iba a ser permisivo cuando no expulsó a Fontana, quien fue de atrás al Pelado Díaz que se escapaba sólo al arco. Por eso muchos fueron más fuerte de la cuenta.