�El 13 de diciembre pasado y tras dos extensas reuniones de los funcionarios locales con los máximos directivos de Barrick, entre ellos el flamante presidente de la Junta de Accionistas, John Thornton, la minera finalmente se comprometió a mantener a 3.500 empleos en Lama, lejos de su pretensión inicial de sólo dejar 500 personas, pero también distante de la aspiración oficial de sostener 5.000. La ‘’compensación’’ estuvo ligada a que esos 1.500 trabajadores que quedarían desempleados serían los foráneos. Así y todo, las negociaciones fueron duras, en virtud de la postura inicial que había tomado Barrick y que apuntaba a dejar una estructura mínima en la mina binacional. 
También ratificaron una inversión para 2014, entre Veladero y Lama, en orden a los 450 millones de dólares.