Esta vez, fue la zona Sur de la Provincia la más afectada por el viento Zonda. Es que la mayoría de los 5.000 usuarios que se quedaron sin luz fueron de Rawson y Pocito, a la vez que en Pocito hubo unas 3.500 familias sin agua, mientras que en ese departamento el Zonda hasta derribó una casa. Por otro lado, el Ministerio de Educación suspendió las clases durante los turnos mañana y tarde, a la vez que al cierre de la edición, el viento Sur comenzó a hacerse sentir con ráfagas de 37 km/h. Para hoy, el SMN pronostica una jornada ventosa y nublada.
El viento que comenzó a soplar el miércoles en la siesta y se extendió hasta la noche, con una intensidad de 90 km/h, dejó a unos 5.000 familias sin electricidad. Según informó Sergio Gurgui, de Energía San Juan, las zonas más afectadas fueron Pocito y Rawson (además de una parte de Rivadavia), pues las caídas de árboles sacaron de servicio las tres vías de alimentación que tienen para el Sur, especialmente los alimentadores San Juan-Pocito y Carpintería-Pocito. Sin embargo, las 35 cuadrillas que desde el miércoles trabajaron sin descanso paulatinamente fueron restituyendo el servicio durante la madrugada y la mañana de ayer. ‘El problema fue que los árboles y ramas que derribó el viento arrastraron los tendidos eléctricos. En total cayeron 200 postes’, dijo Gurgui.
Sólo en la calle Meglioli, entre Cabot y Central, cedieron 11 postes, que dejaron sin electricidad a sectores de los barrios CESAP y Olivares. “Se cayó un poste grande y por arrastre se vinieron abajo otros diez. Fue un desastre”, contó César Ibaceta.
Por su parte, en la calle Atencio, en Marquesado, cuatro columnas de cemento del tendido eléctrico, que incluso sostenían el alumbrado público, también se vinieron abajo en cadena. “Eso fue como a las seis de la tarde y pasamos toda la noche sin luz. Además, el viento nos voló la membrana del techo y arrancó los árboles de la vereda”, dijo Silvana Palacio.
Por otro lado, una franja de Pocito, comprendida entre calles 8 y 12, se quedó sin agua potable durante parte de la jornada de ayer. “Tuve que subirme al tanque para sacar lo poco que quedaba”, contó Ramón Reta. Según informó Cristian Andino, titular de OSSE, fueron unos 3.500 usuarios afectados en esa zona, cuya provisión del servicio de agua potable proviene de perforaciones. Como se cortó la luz, no funcionaron las bombas, a la vez que tras la restitución de la electricidad, hubo que esperar unas horas hasta que lograron ser purgadas las cañerías.
En tanto, también en Pocito, el viento dejó inhabitable una casa. En un asentamiento de la calle David Chávez, la vivienda de la familia de Cristian Valle sufrió graves daños en la pared que da al Oeste. “Por suerte no había nadie porque mi mujer había ido a retirar los niños de la escuela y yo estaba trabajando. Me dijeron que tienen que tirar todo abajo porque es peligroso, pero no tengo dónde ir”, contó Cristian, quien trabaja haciendo changas. El hombre es papá de cuatro chicos y uno, Braian, de 11 años, está recién operado del corazón y necesita una vivienda digna.
Por otro lado, el Ministerio de Educación primero suspendió las clases para el turno mañana y luego lo extendió a la tarde, en una medida que luego adoptó la UNSJ y la UCCuyo. En total hubo casi un día y medio sin actividad áulica, una circunstancia parecida a la de 2013, cuando por la persistencia del Zonda tuvieron que suspender las clases dos días en una misma semana.

