No más de 15 grados centígrados de temperatura. De sol… ni hablar. Pero el pueblo Puyutano sabe apoyar, respaldar, dar ese aliento que tanto necesita el equipo a veces cuando las cosas se complican. Y ayer, frente a Racing de Córdoba, dio otra muestra enorme de que el aliento es incondicional en Puyuta. Con todas las banderas colocadas en la cabecera Sur y el resto copado por los colores verde y blanco, el respaldo fue incondicional y hasta desmedido en varios momentos. Hubo algo de tensión con el grupo de 50 dirigentes de Racing cordobés que fueron instalados en la cabecera Sur de la Platea Alta. Ellos festejaron los dos empates parciales de la Academia cordobesa y se cruzaron insultos con los plateistas verdiblancos y cuando fueron desalojados por la Policía a poco del final, pasaron a los hechos amenazando e incluso hiriendo en la frente a una efectivo policial que fue atendida por el SMI que prestó los servicios de urgencia en el estadio. Pero el carnaval de la gente de Desamparados amenaza con agrandarse pese a que es pleno otoño. En una cancha que tiene su mística y que potencia todo, Sportivo sabe que tiene un jugador extra y es su gente.