Nada menos que La Vuelta de Francia, la carrera ciclística más famosa del mundo, estará presente entre nosotros. La idea responde a la realidad de la mundialización del ciclismo, y como lo expresó Philippe Chevallier, “como la mundialización es obligatoria, para hacer vivir nuestro deporte más serán las acciones competitivas, mejor se portará el ciclismo”. La emoción de tener el Tour de France entre nosotros, es grande porque es la carrera ciclística más bella y emocionante del mundo. Sólo un dato avala la afirmación: en el 2009, 78 cadenas de televisión la trasmitieron a 170 países diferentes que siguieron ávidos la lucha entre Contador y Armstrong.

En Francia goza de una popularidad sin límites, y durante los años que viví, trabajé y estudié allí disfrute de la emoción que la carrera produce, más cuando mi actividad laboral estaba relacionada con la actividad deportiva. Precisamente el Tour comienza las primeras semanas de julio cuando acaba el torneo de tenis de Roland Garros, y coincide prácticamente con el inicio del verano. Mi trabajo estaba relacionado con el tenis, al terminar el Grand Slam, volvía a trabajar en un aristocrático club llamado Tir aux Pigeons, donde debía organizar y administrar infinidad de torneos para las diferentes categoría de socios. Era normal que cada día cuando faltaban pocos minutos para que finalizase una etapa del tour, conectase alguna radio que lo trasmitía con el sistema de parlantes del club, por lo que la gente jugaba al tenis sin perderse lo más importante de la carrera. Imagínense ustedes el furor que la carrera produce cuando pasa cerca de la ciudad o del pueblo donde cada uno vive, ese día es directamente un feriado local.

Tras el final del Tour comienzan las grandes vacaciones de verano. Llega la playa.

Una extensión de semejante competencia es lo que ahora tendremos en San Juan, espero que puedan participar muchos y disfrutarlo todos.