Los carteles escritos en computadora que decían ’La escuela 9 de Julio hoy declara duelo por Ariel’ estaban acompañados de un poema en el que rezaba ’los niños no mueren, se nos van al cielo’. De esta forma y ante la peor noticia, ayer las maestras se juntaron en la escuela y despacharon a los pocos alumnos que fueron a clase. Es que los directivos declararon asueto.
Mientras hablaron con los chicos, los ojos rojos de tanto llorar y la voz quebradiza de las porteras se mezcló con las conjeturas que sacaron los papás que murmuraban en los pasillos de la institución. En tanto, las puertas con candados de las aulas, fueron el ejemplo de que los ánimos no estaban ni para estudiar. Por esto, el silencio hizo que cualquier sonido hiciera eco y que no se escucharan gritos pidiendo la copa de leche en la escuela de Villa América, en Concepción.
Ante esta situación, las docentes se mostraron sorprendidas ante los rumores de que la familia del pequeño podría estar involucrada en el supuesto crimen. Además, la directora le dijo a las demás docentes que iban a confirmar si el lunes próximo habrá clases, porque quieren ver cuándo será el sepelio.
En tanto, en Santa Lucía, en la Villa Angelita, los vecinos asomaron a las ventanas para ver cómo la policía llevaba a cabo los allanamientos. Con voz baja declararon su tristeza mientras que los niños no dejaron de mirar cómo la Policía y los medios de comunicación armaron una escenografía de película para seguir cada paso de la investigación. Los vecinos también mostraron su sorpresa porque la mayoría dijo que la familia de Ariel era “normal”.
