La diversidad de usos y aplicaciones de la cal a nivel nacional e internacional es sin duda lo que ha  mantenido en alza los valores durante los últimos años. Actualmente la cal sanjuanina se exporta en su gran mayoría a la industria de la acería en Buenos Aires. También se envían a razón de 250 mil toneladas mensuales para la purificación de agua en la provincia de Buenos Aires. Cabe destacar que la cal se usa para neutralizar el PH del agua que se extrae el Río de La Plata. La industria calífera local también provee a razón de 350 mil toneladas mensuales a las minas Veladero, Mina Alumbrera, Casposo y Gualcamayo para neutralizar el agua de sus operaciones y favorecer el accionar de los reactivos químicos. A su vez, el ascendente polvo blanco de San Juan se exporta a Córdoba y Buenos Aires para la industria de la construcción. Otro de los destinos fundamentales es la construcción de rutas en la Mesopotamia. Esto se debe a que el terreno de dicha zona del país posee suelos muy arcillosos y poco estables. La cal se le agrega previamente a la realización del pavimento para darle estabilidad al suelo y se convierta en un suelo arcilloso cálcico. Finalmente la cal sanjuanina también tiene destino internacional, ya que es exportada a Chile para ser utilizada en la actividad minera metalífera y en algunos derivados de la construcción.