San Juan, 4 de septiembre.- Cristina Gómez, madre de uno de los alumnos que asisten a la escuela Hipólito Yrigoyen, ubicada en Desamparados, contó que la comunidad educativa tienen gran preocupación a causa de un menor que asiste al establecimiento que hostiga a sus compañeros, robándoles, amenazándoles con puntas y hasta llevó un arma de fuego con balas a la institución.

La mujer relató que el problema viene desde hace tiempo con varios alumnos pero que uno de ellos, el más problemático, ingresó al establecimiento con un arma de fuego cargada y que hasta amenazó con balearlos si contaban lo sucedido. “Lo último sucedió el jueves pasado cuando le robó el celular a un profesor, sus compañeros lo vieron, los amenazó, la coordinadora lo suspendió y el chico volvió a amenazar a los compañeros de la escuela con ‘pegarle unos tiros en las piernas’. Los padres fuimos a hablar con la coordinadora de la escuela y ella nos dijo que no podían realizar una denuncia porque el ministerio de Educación no les permitía hacerlo ni echarlo”, manifestó.

“Hicimos una exposición en la Comisaria Cuarta para que nuestros niños queden protegidos fuera del establecimiento ya que ellos sólo se ocupan de la seguridad dentro del edificio. De todos modos, nuestros hijos no están protegidos ni dentro ni fuera de la escuela”, expresó. Gómez aseguró que “el chico llevó cuatro días el arma a la escuela en la mochila, se las mostraba a los compañeros y les decía que no dijeran nada porque les iba a ‘volar la cabeza de un tiro’”, por ello cuando tomaron conocimiento de lo sucedido, hablaron con las autoridades de la escuela, quienes confirmaron los hechos pero dijeron que ‘no podían hacer nada porque el ministerio no quiere que denuncien a menores’.

Desde el establecimiento educativo informaron a los padres que el chico “está siendo tratado en el gabinete del ministerio de Educación pero que sus hijos les contaron que nadie está yendo a la escuela”. Ante esta situación, la madre aseguró que muchos padres “están evaluando cambiar de escuela a sus hijos”. “El viernes nos vamos a reunir todos los padres para ir al ministerio de Educación y saber si es verdad que no pueden hacer nada. Y si es verdad que el niño está en tratamiento. Por ahora, el alumno está suspendido hasta que traiga un certificado médico que diga que está siguiendo el tratamiento”, alegó la mujer quien a su vez señaló que el niño proviene de una familia “problemática”.