Doble pérdida El comisario de vuelo Lucas Gagriano Juca, de 24 años, único tripulante brasileño del avión accidentado había llegado hace dos semanas a Río de Janeiro para las exequias de su padre y después de acompañar en el duelo a su madre embarcó en servicio en el vuelo AF447 caído en el Atlántico. Luna sin miel El destino jugó también una mala pasada a una joven pareja de españoles que se había casado en Dubai y que pasaron su luna de miel el Rio. Ella, Ana Negra Barrabeig (28), tomó el vuelo de la muerte rumbo a España para visitar a su familia. El esposo, Javier Alvarez (38), volvió a Dubai. Base en Noronha Para facilitar las tareas de búsquedas, la Fuerza Aérea brasileña montó una base de abastecimiento de combustibles para los aviones militares en el aeropuerto de Fernando de Noronha. Esa pequeña terminal está en estado de alerta y podrá convertirse en base para las tareas de rescate.
