Espacios que estaban en blanco y construcciones a medias se transformaron en grandes edificios. Las casas precarias de las villas que dieron paso a nuevas edificaciones tras la erradicación, mutaron para ser grandes barrios. Los espacios verdes cambiaron. Y el espejo de agua del Dique de Ullum se achicó. Todo sucedió en 4 años. En 2006, DIARIO DE CUYO recorrió la ciudad y sus alrededores en una avioneta y rescató postales. Ahora, emprendió el viaje para descubrir las modificaciones.