Verdes alfombras, árboles, palmeras y arbustos, flores y hasta un mini parral. La Circunvalación cambió de tal forma que cuesta recordar cómo era hace 10 años, con sus terraplenes de tierra y piedra, toscos y grisáceos. A 10 años del comienzo de la mega obra de forestación de la avenida, el Ministerio de Infraestructura montó una muestra fotográfica que refleja el antes y después; y que permite dimensionar esa gran batalla ganada al desierto. La exposición fue montada en el Auditorio Juan Victoria y se puede visitar gratuitamente.

El plan para cambiarle la cara al anillo vial arrancó en julio de 2005, cuando el Gobierno contrató a una empresa que encaró la obra de colocación de riego por goteo a los 16 kilómetros de la avenida, con una inversión de $6 millones.

A fines de 2006 fueron comprados los primeros 6.360 árboles (de miles de plantines más que fueron colocando a lo largo del tiempo) y en abril de 2007 los comenzaron a plantar, mientras que ese año una empresa mendocina donó 600 ejemplares de palmeras que fueron distribuidos a lo largo del parquizado.

Actualmente, entre árboles y arbustos, hay 35.500 ejemplares, según el área Espacios Verdes del Ministerio de Infraestructura. Son los que sobrevivieron a las intensas heladas de 2007 y a los hurtos, especialmente en aquellos primeros años, en los que la gente aún no se apropiaba de un cambio que fue histórico.

Precisamente, debido a los daños a los caños del sistema de riego, a los robos, la basura y el ingreso de autos por cualquier lugar, es que en 2006 decidieron vallar 30.000 metros de la Circunvalación para proteger las obras de parquizado.

Actualmente, bajo los más de 35 mil árboles y arbustos hay 78.200 metros de tuberías de PVC y más de dos kilómetros de mangueras de goteo.

Instalaron 526 estaciones de campo con válvulas y controladores programables, se utilizan 500.000 litros de agua y existen 280 circuitos para riego, que deben ser controlados cada día. Además, hay 48 personas que trabajan para mantener vivo el verde que rodea a la ciudad.