En 2 meses dejó de ser el centro de los partidos de fútbol que se organizaban en los recreos de su escuela, para convertirse en un mero espectador del “picado” que se hacía con su pelota. Esteban Díaz (10 años) dejó de participar porque sufría de mareos y dificultades visuales. Estos fueron los primeros síntomas del tumor en el cerebro que lo llevó a ser operado 2 veces. Desde hace dos semanas está en Terapia Intensiva de un sanatorio.

El niño es muy querido por sus compañeros de la escuela Timoteo Maradona. quienes contaron que era él el que llevaba la “batuta” del grupo. “Claudia, la maestra, nos llama todos los días para saber cómo está Esteban y siempre nos cuenta que sus compañeritos preguntan por él. Esteban los extraña mucho y siempre dice que quiere volver a jugar al fútbol con ellos”, dijo Marcela Vargas, la mama del niño.

Al chico le diagnosticaron un tumor cerebral cancerígeno hace un par de meses, y desde hace 2 semanas está internado en la clínica pediátrica CIMIN en donde ya lo operaron dos veces. La primera intervención fue para colocarle una válvula que le permita drenar líquido encefálico, y el miércoles pasado se le practicó la segunda intervención para extraerle el tumor que tiene alojado entre el cerebelo y la columna. “Todo este tiempo estuvo de muy buen humor y la verdad que nos da energía a nosotros, en el único momento que se bajonea es luego de hablar con sus hermanos Alexis (9 años) e Isabel (6 años)”, dijo su papá, Ariel Díaz.

La familia Díaz no sólo debe lidiar con la enfermedad de Esteban, sino que también está luchando para poder conseguir todo lo necesario para poder sacar al chico adelante. “Tenemos que pagar lo que nos costó la válvula, que costó 13.000 pesos, y no sabemos si la OSP lo cubre o no. Desarrollo Humano nos ayudó bastante a salir adelante”, dijo el papá. Además dijo que desde hace 2 semanas, diariamente gasta más de 100 pesos en recetas para Esteban y comida para él y su mujer.