Ayer, y por el lapso de media hora, el patio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ se convirtió en un restorán de comidas internacionales. Los chicos que participaron del simulacro de la ONU armaron una feria para hablar de la cultura del país que les tocó representar. La mayoría recurrió a la gastronomía para cumplir con este objetivo. Este simulacro, organizado por la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (OAJNU) y dedicado a los alumnos de 4to, 5to y 6to Año de los colegios secundarios continúa hoy.

Pocos fueron los que prestaron atención a las explicaciones que los chicos dieron sobre la economía o geografía del país que les tocó representar. Es que a los curiosos que se acercaron a los stands les interesó principalmente probar los diferentes platos. Es más, al recorrido lo comenzaron por los puestos que ofrecieron recetas más conocidas.

Uno de ellos fue el que armaron alumnos del Colegio Ciudad del Sol a quienes les tocó representar a la Argentina. Ellos prepararon locro, empanadas, pasteles y dulce de leche. Todo lo hicieron en forma casera y siguiendo las recetas que les dieron sus abuelas.

El segundo stand que visitaron los asistentes a la feria fue el de España. En este caso, alumnos de la Escuela de Comercio prepararon diferentes recetas de tortilla y picadas con productos chacinados. Luego, se animaron a probar los sabores desconocidos. Comenzaron por el mondongo relleno con queso y fiambres, acompañado por salsa de frutilla, receta típica de Luxemburgo que prepararon los chicos del Colegio Santa Bárbara. De ahí pasaron al pan matza, típico de la cocina israelí, preparado por alumnos de la Escuela Industrial y del Colegio Central Universitario. Y al strudel de manzana que alumnos de estos dos colegios ofrecieron en el puesto de Alemania.

En media hora, los stands se quedaron sin comida.