En 1975, el maestro José Antonio Abreu empezó a trabajar para hacer realidad su sueño de formar una orquesta que permitiera a los estudiantes de música llevar a cabo prácticas en conjunto, bajo un programa de características pedagógicas propias y originales. Así nació la primera Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de Venezuela que se multiplicó por cientos en ese país y en el resto del mundo. El "Sistema” -tal como se llama el proyecto- actualmente cuenta con 285 orquestas sinfónicas juveniles e infantiles sólo en su país de origen, con más de 700.000 niños, adolescentes y jóvenes, provenientes de los sectores pobres. Además en más de 25 países han sido creados programas de educación musical que siguen el modelo venezolano, entre otros, Argentina, Australia, Austria, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Escocia, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Honduras, Inglaterra, Italia, Jamaica, India, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Trinidad y Tobago, y Uruguay.