Todos la conocen como Cuky Maestro. De gran personalidad y estilo en el escenario al que siempre está dispuesta a ganar. Será porque creció bailando o porque lleva la pasión del flamenco en su sangre. Algo que descubrió de grande. Es que ella empezó a bailar a los 3 y a los 17 se recibió de profesora en el Instituto Granada. A esa edad no estaba muy segura para qué “servía bailar”, así es que comenzó el profesorado de Historia y a la par daba clase en el Instituto Cádiz que todavía comparte con su hermana. Causa o casualidad, ese mismo año viajó a Buenos Aires a despedir a su hermano músico que se iba becado a Estados Unidos y fue a ver un show de Claudio Arias. No sólo eso, también decidió tomar un taller el fin de semana que se quedaba en la Capital. La sorpresa: Arias la becó por tres meses para estudiar con él y se quedó otros tantos por su cuenta para seguir asistiendo a sus clases. “Esa fue una señal, estaba enamorada de lo que hacía, encontré mi camino y dejé historia. Tomé contactos con grandes maestros, me perfeccioné, luego fui elegida como mejor bailarina de Interdance con medalla de oro y en el 2006-2007 fui seleccionada como revelación en Río Cuarto. Ahí me becaron para estudiar en México y Alemania, pero por razones económicas ya que no podía costear el pasaje que era lo que debía pagar no pude hacerlo”, recuerda. Con un curriculum amplio como bailarina, Cuky -también fue becada por el Fondo Nacional de las Artes lo que le permitió volver a tomar clases con Arias-, no está tan de acuerdo con que la gente tenga más acceso a la danza en general, no sólo flamenco, aclara, porque considera que “acá se presta atención y se convoca más a lo masivo, se cambia cantidad por calidad y es lo que llega a los teatros. También sucede algo similar en los institutos porque no todos buscan nivel sino llenarse los bolsillos. Falta espacio para la cultura”.
