Cuando se habla de repuestos para vehículos cuesta imaginar que detrás de una junta o una válvula hay un complejísimo proceso de producción, que implica el uso de maquinaria de alta tecnología y personal altamente calificado. Y Taranto es la muestra de esto. Actualmente esta empresa, propiedad de Norberto Taranto, posee en San Juan 4 plantas productivas dedicadas a la fabricación de juntas de tapas de válvula y de cilindro; retenes radiales; retenes para guía de válvula; juntas de goma cárter; juntas blandas y duras; múltiples de escape; cascos; salidas de escape y juegos de motores para autos, camiones y motores agrícolas y Caterpillar.

El éxito de esta firma se debe entre otras cosas a la variedad de repuestos que poseen, ya que fabrican desde autopartes para un Ford A, hasta para el vehículo último modelo que acaba de salir al mercado.

Eso ha hecho que su producción fuera incrementándose y hoy exporta a 25 países, siendo su principal comprador Brasil, a donde se envía el 50 por ciento del stock, a través de las dos distribuidoras que se instalaron allí. La venta está destinada a dos grupos de clientes, el mercado de reposición y las fábricas automotrices, destacándose Peugeot, MWM, Scania, Fiat, General Motors, Volkswagen y John Deere.

Taranto ha sido distinguida con numerosos premios, como el Nacional a la Calidad 2000 y 2005, el Iberoamericano a la Calidad, siendo la primera empresa argentina en ganar estas menciones. A su vez fue la primera empresa sanjuanina en obtener la norma ambiental ISO 14.001. Y también posee las más altas normas en "Seguridad y Salud Ocupacional’ y en "Calidad’.