Con un simple cambio de hábitos de vida se puede prevenir una de las enfermedades más temidas de la tercera edad: el Alzheimer, un trastorno degenerativo producido por la pérdida gradual de neuronas cerebrales que provoca demencia. Así lo afirmó Carlos Delgado Silva, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Rawson, quien comentó, además, que en la provincia no se ha registrado un aumentado de casos en los últimos años y que la gente comenzó a consultar sobre la prevención de este mal.

‘La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia en las personas mayores de 65 años. No se hereda el mal, pero sí la predisposición a padecerlo cuando alguien en la familia lo tuvo. Es por eso que hacemos hincapié en la prevención tanto para no contraerla como para evitar su evolución. Por suerte, la gente comenzó a consultar sobre las medidas preventivas en los consultorios externos del Hospital Rawson‘, sostuvo Delgado Silva.

Según el especialista, la prevención de esta enfermedad cuyo primer caso se registró hace 100 años en un hospital de Alemania, se basa en 4 pilares: alimentación, actividad física, actividad mental y control de enfermedades crónicas.

Alimentación. Debe ser baja en grasa porque el colesterol puede destruir células nerviosas en el cerebro, y rica en antioxidantes que previenen o retardan el envejecimiento de las neuronas .
Por ello se recomienda el consumo de alimentos ricos en vitamina E (legumbres, cereales y frutas secas como nueces y almendras) y en ácidos grasos esenciales, como los omega 3 y 6 (pescado, aceites de semillas vegetales y vegetales de hojas). El aceite de oliva también es un agente preventivo del Alzheimer, según el resultado preliminar de la investigación que lleva a cabo el científico sanjuanino Martín Bruno en la Universidad Católica de Cuyo. El mismo determinó que tomar por día dos cucharaditas de este producto en forma permanente ayuda a prevenir la enfermedad por la gran cantidad de antioxidantes y anti inflamatorios que aporta, sustancias que reducen el estrés oxidativo que acumula el cerebro con el paso de los años.

Actividad física. Los ejercicios físicos benefician el proceso de formación de las neuronas en el cerebro y permiten un mejor uso de las capacidades cognitivas debido a la necesidad de mantener una mayor concentración y utilizar más el cerebro, mejorando sus funciones. Se recomienda hacer caminatas diarias de 30 minutos como mínimo.

Actividad mental. Es necesario realizar actividades que ayudan a estimular la función neurológica para prevenir que las neuronas envejezcan y dejen de funcionar. Es recomendable hacer crucigramas, sopas de letras, leer un texto y luego comentarlo o ver películas que permitan hacer una reflexión.

Enfermedades crónicas. Es fundamental mantener bajo control la diabetes, la hipertensión y el colesterol, ya que es posible que estas enfermedades aumenten las lesiones vasculares en el cerebro, generando la aparición de una demencia.