�Cristina remarcó ayer en Casa de Gobierno que ‘las automotrices tuvieron diez años de ganancias producto de las políticas públicas‘. Afirmó que ‘no puede ser que ante el primer inconveniente se deje todo. Así no se construye un país‘, a la vez que sostuvo que no está en contra de los autos importados, ‘pero quienes los compran deben pagar impuestos más altos. Esto debe ser así para defender el trabajo de los argentinos‘, apuntó. Acusó a las terminales automotrices de ser las responsables de la caída en la demanda de vehículos por la suba de precios que aplicaron que en los últimos meses.