Nunca necesitó psicólogo para superar su peor momento. Asumió el dolor desde el primer día y lo capitalizó hacia adelante. Hace 11 años, a José Manuel Coronado (36) le amputaron la pierna luego de una accidente laboral. Era por estos días de fin de año de 2004, que José Manuel se enfrentaba a un cambio total en su vida. Lo que nunca imaginaba por entonces es que 11 años después iba a tener una de sus grandes alegrías deportivas casi para la misma fecha. Es que el fútbol le dio una revancha de vida y el sanjuanino ahora celebra la conquista del subcampeonato en la Copa América, que jugó en México. Anteanoche, tras su llegada a Pocito, hasta hubo caravana por las calles de la Villa Aberastain, con Coronado envuelto en gloria y agitando la bandera argentina en la caja de una camioneta.

Coronado, el único sanjuanino en la selección argentina que disputó la III Copa América de Fútbol de Amputados en la ciudad de San Juan de los Lagos, México, tuvo un rol clave en el equipo que jugó la final con Brasil.

‘Creo que si hubiese viajado el equipo completo, hoy estaríamos hablando del título. Pero esos chicos no pudieron pagar el pasaje y no viajaron. Igual, es una alegría enorme, estamos entre los mejores de América y para mí es un orgullo enorme’, contó José Manuel, quien aclaró que él tuvo apoyo del Gobierno provincial para solventar los gastos de pasajes.

El equipo argentino cayó en la final por 2-0 ante Brasil y con el subcampeonato mejoró el 3er puesto logrado en la Copa América anterior.

El pocitano llegó el jueves a su casa tras su incursión por Norteamérica pero poco pudo estar con su familia. Es que mientras desarmaba el bolso, amigos y familiares tocaron la puerta de su casa y grande fue su sorpresa cuando lo llevaron a festejar el logro en una ruidosa caravana.

‘Fue una sorpresa, no sabía nada de la caravana. Yo lo tomo como parte del cariño que mis amigos y familia me dieron siempre. Y que en su momento fue clave para superar lo de la pierna’, contó Coronado, quien está casado con Andrea y es papá de Luciana (10), Ana Paula (7) y Delfina (3).

ACCIDENTE Y RECUPERACIÓN:

José trabajaba en una fábrica de alambres cuando a fines de 2004 sufrió un accidente en una máquina, que atrapó sus piernas y, entre otros daños, destrozó su rodilla. Aquella vez, incluso, pudo morir desangrado. Fue sometido a varias operaciones pero tras 14 días, una infección lo dejó sin opciones: o la pierna o la vida. ‘Mi médico lloraba de la impotencia. Pero yo no tenía opción y autoricé la amputación. Es lo que me tocó y desde entonces día a día trato de disfrutar lo que tengo’, confesó el subcampeón americano.

José Manuel, quien es cajero de un supermercado de Pocito, lleva cuatro años en la selección argentina. Antes del accidente jugaba en Deportivo Aberastain y cuando pensaba que nunca más iba a vivir un partido desde adentro y con la intensidad con la que peleaba cada pelota como defensor, en 2010 se enteró del fútbol para amputados. Un año después, viajó a Mendoza para una prueba en el seleccionada argentino. No sólo que quedó en el equipo, sino que ya jugó dos Mundiales, en 2012 (cuarta ubicación) y 2014 (tercero), y una Copa América previa a la de hace unos días (2013, fue tercero). ‘Ya estoy pensando en mi tercer Mundial. Es una locura, pero mientras pueda, voy a seguir jugando. No es fácil porque se entrena en una provincia distinta cada mes, pero el fútbol es una pasión’, expresó.