San Juan, 8 de marzo.- Entre los presentes, gente del grupo Andino Mercedario, personal de la Fuerza Aérea y de Gendarmería, se encontraba la esposa de Paduszek. Conmovida, asistió en silencio a la exposición de Fredy Ceballos, del grupo de montañistas que explicó de que manera se realizó la pesquisa y las probables razones que, suponen, llevaron a la caída trágica.

“Por razones humanas, les pedimos que sean cuidadosos con las fotos”, se dirigió Gioja a los reporteros presentes en la conferencia. Por ese mismo cuidado, los medios no pudieron acceder a las dos fotos más “duras”, aquellas en las que se puede identificar perfectamente el cuerpo de Paduczek, de espaldas al suelo, con las piernas cruzadas, los brazos cubriéndole la cara y la campera amarilla, aquel “punto amarillo” original, a un lado.

Se abre ahora una nueva etapa en el caso. A la orden judicial que autorice el rescate del cuerpo, se le suma la dificultad de la tarea, según explicó el jefe de la Décima Agrupación de Gendarmería Nacional en San Juan, Eduardo Hogalde: "Es una tarea difícil porque el cuerpo está en una pendiente muy profunda. Necesitaremos equipamiento muy especial y gente muy capacitada".

“Lo tiene que definir la familia”, agregó Ceballos, sobre el rescate del cuerpo. Aunque explicó que esto no alcanza. “El Aconcagua, donde si se quiere hay más jurisprudencia, o experiencia en estos casos, está lleno de cuerpos de andinistas que no han podido ser rescatados, aunque existiera la voluntad familiar y judicial. Las condiciones técnicas y meteorológicas están por encima, a veces, de los deseos”, concluyó.