�Según cuentan los allegados que fueron protagonistas de este acuerdo, la alianza Macri-Carrió llegó luego de 20 minutos de charla a solas, y una hora y media de discusión abierta, con dos ‘extras‘ de cada lado. No hizo falta más, el acuerdo se venía discutiendo hacía meses. Luego, foto de rigor y detalles de presentación. 
El denominado ‘pacto de Palermo‘ porque se cerró en la casa del ministro de Gobierno y operador político del PRO, Emilio Monzó, que vive en ese barrio. Allí se hizo el cara a cara entre las figuras del convite, luego, se decidió hacer presentación online y simultánea en las cuentas de Facebook y Twitter de ambos candidatos. Ahora falta definir la letra chica del acuerdo.
Primero cómo se llamará la alianza (Carrió no quiere mantener el sello PRO) y si esto replicará en acuerdos distritales. La Ciudad, el feudo de Macri, en principio, quedaría afuera. Allí, tanto el PRO como la Coalición Cívica ya tienen plantados jugadores de peso. También dejaron la puerta abierta para que se sumen nuevos jugadores, excepto el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Para los nuevos aliados, ‘Esto es el tiro de gracia a Massa. La pelea está entre ellos y (Daniel) Scioli‘. Esto pone al titular de la UCR, Ernesto Sanz en una encrucijada ya que había tenido coqueteos con Massa.