La mujer dijo que ahora la chica está internada y contenida, y que el tratamiento mediático de un cuadro de salud mental relacionado a cuestiones esotéricas ha destrozado anímicamente a la familia.

"Todo tiene que ver con un caso puntual de la esquizofrenia que padece. Fue un brote psicótico que sufrió. Pero como se dio en un momento de creencias populares, como Semana Santa, lo más fácil y simple fue llevarlo a lo esotérico", expresó la mujer, cuyas iniciales del nombre son M. S.

"Eso de la posesión es increíble. Por Dios, no puedo creer que a esta altura puedan creerse semejantes cosas", dijo la tía. La joven es una estudiante que de acuerdo a quienes la conocen lleva una vida normal de adolescente y esa noche salió con su hermana y un amigo. En una casa abandonada a metros de la plaza de Santa Lucía se juntaron con otro chico y como diversión quisieron hacer ese famoso juego de la copa, dijeron.

"Iban a empezar a jugar, pero ni sabían hacerlo. Pusieron un vaso dado vuelta en una mesa vacía, todos riendo y divirtiéndose. Pero entonces ella sufrió el brote psicótico", expresó la mujer, quien agregó que la joven de 18 años está en tratamiento por un desorden mental.

En tanto, se mostró conmovida hasta las lágrimas al relatar una situación que vivió su sobrina esa noche. "El cuadro del brote psicótico se exacerbó por gente que gritaba y corría alrededor. Lo más terrible era que la gente se reía y no la ayudaba. Cuando después vi en los medios lo que se dijo, sinceramente nos hizo muy mal. Como familia nos han destrozado", confesó.

Por otro lado, el jefe de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, Alfredo Venturini, expresó que "de lo que escuché y leí, no hay nada que me sorprenda y que no haya visto que sea propio de un brote psicótico".