Como lo adelantó DIARIO DE CUYO, el diputado y flamante vicepresidente segundo del cuerpo, Enrique Castro, se fue ayer del bloque basualdista y armó uno propio con el nombre de Movimiento Obrero. Dijo que se va por diferencias con sus ex compañeros, pero desde hace tiempo se sabe de su desacuerdo con el rol antikirchnerista que ahora ocupa el partido Producción y Trabajo. Sin embargo, por ahora, sigue en la fuerza. Roberto Basualdo se mostró molesto: dio a entender que no le gustan las medias tintas y aseguró que Castro debería renunciar a la Vicepresidencia. El quiebre se da justo en la etapa de definiciones del armado electoral para junio y ahí parece estar el motivo de fondo. Castro, que comanda el gremio de los camioneros y reporta a Hugo Moyano, sigue alineado con el gobierno nacional y la mayoría del movimiento, incluido Basualdo, le retiró el apoyo a Cristina a partir del conflicto con el campo y en las urnas planea jugar en la oposición. La interferencia del alineamiento nacional quedó más en evidencia con las últimas declaraciones cruzadas. Lucía Sánchez, la presidenta del bloque, dijo que le pidió a Castro: “opinemos en bloque, no podemos ser librepensadores”. A modo de respuesta, el camionero dijo que seguirá en la misma posición. Castro habló ayer sólo del bloque. Explicó que su renuncia se debe a que sus compañeros prometieron apoyarlo para ser vice segundo y después, “algunos de ellos inventaron cosas para oponerse”. Se refirió a Armando Campos. Por el momento, es una incertidumbre si su salida del bloque es el principio de su alejamiento del partido. Basualdo dijo que “el que quiera seguir tiene que estar acá, con el partido”. Además, advirtió que si Castro efectivamente se va, “debería renunciar a la Vicepresidencia”.
