En goming, tirarse de pie en lugar de cabeza, por ejemplo, provoca una muy brusca sacudida de inversión del cuerpo cuando la cuerda alcanza toda su extensión. Además existe el riesgo de enredarse con la cuerda durante la caída y provocar un ahorcamiento accidental o una severa lesión cervical. El estado de la cuerda, los arneses y la atadura a los tobillos; la calidad de la cuerda de goma, que puede estirarse demasiado o muy poco, o un mal cálculo de altura del operador de la grúa pueden también provocar trágicas consecuencias. Otros factores de peligro son las ráfagas de viento que modifiquen los parámetros de la caída, aves u objetos sueltos en los bolsillos que puedan lastimar al deportista al caer.
