�El Ministerio de Salud de la Nación informó ayer que hasta el momento no se registraron reportes desde establecimientos hospitalarios vinculados a un incremento significativo de consultas por mordeduras de ofidios, roedores o alimañas entre las personas afectadas por las inundaciones en territorio bonaerense.
Un relevamiento mostró que los casos registrados estuvieron relacionados con mordeduras de especies de culebras inofensivas y que el estado de esos pacientes no reviste ningún tipo de gravedad. ‘Se han producido algunos eventos aislados de mordeduras de víboras que no revisten gravedad y mucho menos ponen en riesgo el funcionamiento del sistema sanitario‘, aseguró Nelson Donato, titular de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (Dinesa). En general, atendidas a tiempo, las mordeduras de serpientes se pueden tratar en forma efectiva en un centro de salud. Donato aconsejó, en la medida de lo posible, ‘tomarle una foto con el teléfono celular a la serpiente ya que eso facilita la tarea del médico en identificar la peligrosidad de la especie’.