�Un caso emblemático de supervivencia a balazos efectuados a corta distancia en San Juan, es el del empresario Hugo Naranjo. La noche del 27 de mayo de 2006, sobrevivió milagrosamente a un brutal atentado en sus oficinas del microcentro. Esa vez, el excomisario Alejandro ‘Pajarraco’ Pereyra le disparó 6 tiros con un arma calibre 38: cinco de los proyectiles dieron de lleno en su cabeza y el restante le rozó la frente. Antes de irse, Pereyra le prendió fuego a todo, pero Naranjo se arrastró hasta la calle y sobrevivió. Por ese sonado caso, Pereyra recibiría luego 17 años de cárcel.