Fueron dos horas eternas, pero todo tuvo un buen final. Es que, después de más de 10 días esperando para ser operada, y de una fuerte recaída, Milagros Corbo (5), la nena que sufre de hidrocefalia, fue operada ayer en Hospital Rawson y tras dos horas de cirugía, salió bien. Le pusieron una nueva válvula para que evacue el líquido de su cabeza. Según su familia, el miércoles que viene Mili podría volver a su casa.

Karina Riberos, la mamá, tenía los ojos llenos de lágrimas. Mientras que la sonrisa de las hermanas mayores de Mili, sirvió para disimular los nervios de la espera. Es que desde el sábado 1 de febrero, la nena esperaba por esta intervención, que según dijeron pondrá fin a los dolores de cabeza. ’Estaba de buen ánimo. Nunca borró su sonrisa y se sacó fotos antes del quirófano’, dijo Karina, que a pesar de los nervios nunca dejó de repetir: ’va salir bien mi flaca’. Y así fue.

La espera fue eterna. Y aunque conversaron de cualquier tema para pasar las horas, varias veces el silencio invadió a la familia. Pero, en un abrir y cerrar de ojos las lágrimas se transformaron en sonrisas y las caras de cansancio de la multitudinaria familia desapareció. Fue cuando el guardia de seguridad del quirófano llamó a los papás de Mili para que pasaran a verla e informó a sus hermanas, sobrinas y tíos que todo estaba bien. ‘Nos dijeron que le cambiaron de lugar la válvula. Antes la tenía del lado derecho y ahora, en el izquierdo’, dijo Ayelén, hermana de Milagros. Y agregó que están contentos y por eso van a llenar la casa de carteles y globos para darle una bienvenida.

En tanto, Susana Hernández, directora Administrativa del Hospital Rawson, dijo que todavía no hay resultados de la investigación que se inició tras la denuncia que hizo la mamá el lunes pasado, mediante la que aseguró que su hija había empeorado porque un neurocirujano no la había atendido a tiempo.