El Hospital Rawson se revolucionó ayer. Fue después de que Karina Riveros, mamá de Milagros Corbo (la nena de 5 años que padece hidrocefalia), contara públicamente que justo cuando su hija iba a ser operada para recibir una nueva válvula que la ayudará a vivir, sufrió un paro cardiorrespiratorio que casi termina con su vida. Y culpó al neurocirujano de guardia quien, según dijo, no llegó a atender a la nena a tiempo. Por eso, las autoridades, que se enteraron del caso a través de DIARIO DE CUYO, decidieron iniciar una investigación. Y, si bien aseguraron que no detectaron ningún error en el accionar de los médicos, pedirán un informe para analizar más de cerca la situación.

Mientras Milagros se prepara para ser intervenida y recibir por fin la válvula que le permitirá seguir con su vida, los médicos que la atendieron están bajo la lupa. Jorge Mira Blanc, gerente Técnico del hospital, explicó que “hemos investigado cómo se sucedieron los hechos. Según los primeros datos no hubo incorrecciones en el accionar de los médicos”. Y agregó que “de todos modos, vamos a solicitar un informe al jefe del Servicio en el que se especifique cada una de las acciones de los médicos con nombre y apellido. Así veremos si efectivamente se hizo lo que corresponde. Si no fue así iniciaremos un sumario administrativo a los responsables”.

Según el médico, lo que saben hasta este momento es que la nena tiene una válvula que posee un catéter en el interior del cerebro que drena los líquidos hacia el abdomen. Esa es la conexión que se rompió y que demanda una operación para cambiar el aparato, que se iba a realizar gracias a la campaña solidaria que realizaron sus familiares para comprar la válvula nueva. El médico explicó además que, hasta que se cambia el aparato, se coloca un drenaje que lleva el líquido desde el cerebro hasta el exterior y, supuestamente, eso es lo que colapsó cuando se complicó el cuadro. “No sabemos si la válvula logró drenar todo o había una parte del líquido en el cerebro. Cuando se acumula el líquido aumenta la presión intracraneal. Pero eso no se da inmediatamente, hay que esperar entre 5 y 10 horas para comprobarlo”, explicó Mira Blanc. Es por ese motivo que la niña no fue operada para mejorar las condiciones del drenaje inmediatamente después de que se descompensó, lo que sucedió alrededor de las 4. Los médicos decidieron realizar la intervención recién a las 9 y por eso el neurocirujano no se presentó antes. “El paro que sufrió la nena se dio en el momento de la intervención, cuando todos los médicos estaban atendiéndola. Ella salió bien y ahora hay que esperar realizar la operación que estaba prevista”, explicó el especialista.

EL ESTADO DE LA NENA:

Karina, la mamá de Milagros, contó que aún ninguna autoridad se acercó a ella para contarle qué sucedió esa noche en la que pensó que su hija iba a morir. Sin embargo, dijo que Milagros está mejor, que está consciente, hablando y con ganas de regresar a su casa. “Ella quiere irse del hospital. Pero sabe que todavía nos queda mucho tiempo. Tenemos que esperar unos 5 ó 6 días para ver si en los cultivos que le hicieron no se detecta infección. Si eso sucede podrán operarla para cambiarle la válvula. Tenemos fe en que todo va a salir bien”, comentó la mujer.