Iker Casillas, capitán de la selección española, mostró la ambición con la que llega la Roja al Mundial de Brasil al asegurar a horas de su debut que el "objetivo es conseguir una segunda estrella", conscientes de que su ciclo ganador les convierte en el rival a batir.

"Está en nuestras manos. Si tenemos ilusión, ambición y las ganas que nos hizo campeón del mundo, el equipo se va a mostrar fuerte y con ideas claras para intentar llegar lo más lejos posible y defender el título conseguido hace cuatro años", añadió.