�El expresidente de Independiente, Javier Cantero (foto), asumió en una entrevista brindada al diario La Nación, que en el peor momento con el Rojo pensó que se estaba volviendo local e incluso que tuvo problemas de salud. ‘Algunos rasgos físicos indicaban que me estaba volviendo loco. No tenía memoria más que para el club. Y estaba muy sumergido y contaminado en eso. No tenía frescura‘, afirmó el exdirigente, quien agregó que ‘tenía complicaciones físicas, pero a los 15 días que abandoné mi cargo, ya habían desaparecido‘.
Consultado sobre si continúa recibiendo amenazas, Cantero apuntó: ‘No. Antes lo hacían por teléfono. Pero era extraño. Algunos me ponían cualquier cosa en un mensaje de texto. Y se los contestaba en los mismos términos, en lenguaje de barra. Uno me respondió que un presidente no podía hablar así. Ahí estaba perdido, sacado. No voy a hacerme el distraído: también tuve muchos problemas con el periodismo‘.
A su vez, acerca de si volvería a elegir ser presidente de Independiente, subrayó que ‘volver hacia atrás y ver qué hubiera sido es ciencia ficción. Estoy de acuerdo con todas las decisiones que tomé. En ese momento había que dar la cara. Había que asumir, pese a que otros me decían que ni locos lo hacían. Asumí, con mis modos, muchos no estaban de acuerdo, pero no podía apartarme de mis formas‘.
Por último, destacó que celebró mucho el ascenso a Primera.
