El abogado Javier Cámpora, querellante en representación de Hugo Naranjo, aseguró que el proceso judicial empezó a dilatarse cuando intervino la Sala III de la Cámara Penal. Allí se plantearon las apelaciones a los procesamientos de Alejandro Pereyra y Eduardo Fornasari y pasaron casi seis meses hasta que el tribunal confirmó lo resuelto en primera instancia -1 mes y 12 días tardó en llegar el expediente hasta la Sala III y 4 meses y 7 días tardó la resolución-. Cámpora afirmó que el tiempo transcurrido fue excesivo y vital para la causa: “no sé si fue por falta de responsabilidad, de apego al trabajo”. En la Fiscalía de Instrucción que encabeza Fabricio Medicci, quien fue el fiscal del caso en primera instancia, coincidieron en que el trámite se podría haber resuelto en mucho menos tiempo.