Hay un detalle que no pasa inadvertido en el Chacal Funes. El centro usa una calza color rosa, que en un entorno tan conservador como el rugby local, llama la atención. “Estuve 6 meses para comprarla, porque no me animaba. El primer día que me la puse en el vestuario fue espectacular. A los más jóvenes les gustó y los más viejos me hicieron burla. Menos a Mariano Olguín, tribunero si los hay, que le encantó”, bromeó Funes. “Me la compré para romper lo clásico y ahora varios me piden que les consiga una. Pese a las burlas, la calza causó sensación”, dijo.