Cansados de reclamos sin respuesta, dijeron los padres, desde el lunes pasado el Colegio Secundario Tamberías, en Calingasta, está tomada por los papás y los 145 alumnos de la matrícula, que se turnan cada cuatro horas para permanecer todo el día en estado de protesta. Lo que reclaman es un nuevo edificio, ya que informaron que las aulas son tan pequeñas que los chicos están apretados, al punto que las maestras dan clases desde los umbrales de puertas pues no tienen lugar para pararse frente a las pizarras, entre otras falencias.
La medida afectó a la rama primaria de la misma escuela, que funciona por la mañana con unos 80 alumnos, por lo que estos niños ayer no tuvieron clases. Sin embargo, no hubo conflicto y de hecho hasta se sumó otro reclamo, pues algunos padres de la primaria exigieron el nombramiento de maestros ya que hay grados que no tienen docentes desde que comenzó el ciclo lectivo, indicaron.
"Yo prefiero que mi hijo pierda unos días de clases por esta protesta a que pierda un año tratando de aprender de la forma en la que lo hace. En aulas que son para 10 o 12 alumnos, hoy hacinan a casi 30. No es justo que algunos chicos tengan que estar parados mirando desde afuera del aula o que la maestra dé clases en la puerta porque ni siquiera tiene espacio para escribir en la pizarra. Si hasta los armarios tuvieron que sacar para que hubiera más lugar en las aulas", contó María Orellano, una de las madres.
El Colegio Secundario Tamberías es la única de su rama en esa localidad calingastina y los alumnos se distribuyen en cuatro aulas de 4×4 metros y tres aulas de 3×2 metros, mientras que las chicas tienen un baño con dos inodoros y los varones otro con uno solo, detallaron los padres.
"Hemos decidido en asamblea que no nos vamos a mover de la escuela hasta que nos den una solución definitiva. Nos dijeron que quieren hacer un par de aulas más, pero eso va a ser un parche. Queremos un edificio nuevo, para los que los chicos tengan clases dignamente", se quejó Jorge Aguado, uno de los voceros del grupo.
La escuela está tomada desde el lunes a las 14, los padres y alumnos se rotan cada cuatro horas. "En la noche, los padres que se quedaron hicieron un fuego para calentarse. Tomaron mate y café, esperando la rotación. Queremos que las autoridades sepan que estamos muy decididos y que no vamos a aflojar", agregó Aguado, quien dijo que para el mediodía de ayer, las madres preparaban una carbonada.
Por otro lado, pese a los intentos, las autoridades del Ministerio de Educación no atendieron a este diario.

