El economista Amado Boudou llega a la conducción del Ministerio de Economía tras administrar la millonaria caja de la seguridad social del país, que él mismo abultó con su polémico plan de nacionalización de los fondos privados de jubilación.

Boudou, de 46 años, seguramente tendrá el alto perfil que usualmente exhiben en Argentina los ministros de Hacienda, cuya excepción ha sido su antecesor, Carlos Fernández, un técnico que en sus escasos contactos con la prensa prefería leer números antes que dar definiciones sobre el rumbo de la política económica.

En contraste, Boudou tiene un fluido contacto con la prensa, soltura para hablar y un atractivo y cuidado aspecto físico.

Su poder creció a partir de mayo de 2008, cuando fue designado director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), el ente estatal que maneja el sistema de jubilaciones en Argentina.

Impulsó una propuesta para traspasar al Estado cerca de 20.500 millones de dólares aportados durante una década por los trabajadores argentinos al sistema de jubilación por capitalización, administrado con deficiencia por firmas privadas.

El traspaso de la mayor caja del país a la Anses, que se nutre cada año con unos 3.500 millones de dólares, fue finalmente aprobado por el Parlamento en noviembre pasado.

Desde entonces, la Anses se ha convertido en un activo jugador de la plaza financiera local, haciendo colocaciones, participando fideicomisos y regulando tasas de interés, además de financiar proyectos públicos y privados y de colocar directores en una veintena de empresas privadas de la que el ente es accionista.

Boudou había ingresado en la Anses en 1998 en el área de gestión de presupuesto, donde hizo carrera gracias al padrinazgo político del hasta hoy jefe de gabinete, Sergio Massa, quien dirigió el organismo estatal entre 2002 y 2007.

Dejó la Anses a finales de 2003 para asumir como secretario de Hacienda del Partido de la Costa, bajo la intendencia de un kirchnerista.

Nacido en Buenos Aires pero criado en Mar del Plata, Boudou es presentado por la prensa local como un “soltero codiciado” y amante de la “buena vida”, que gusta de andar en su Harley Davidson, jugar al tenis y al golf y tocar la guitarra eléctrica.

Tras licenciarse en Economía en la Universidad de Mar del Plata, se doctoró en el Centro de Estudios Macroeconómicos Argentinos, cuna de los economistas de la ortodoxia neoliberal del país.

En su juventud militó en una agrupación universitaria de la Unión de Centro Democrático, fuerza de centroderecha ya desintegrada y cuyos principios son blanco frecuente del discurso de los Kirchner.

En el ámbito académico, se desempeñó como docente en varias universidades de Argentina.

De su paso por la actividad privada se conoce su trabajo como directivo en las empresa de higiene urbana Venturino Eshiur (1990-1995) y Ecoplata (1996-1998), que prestaban servicios en varias localidades bonaerenses.

Como curiosidad de su “hoja de vida” aparece su experiencia como productor integral de espectáculos musicales, desarrollada durante su etapa de estudiante universitario.