Dentro de nuestra provincia, hay muchos invernaderos caseros, ya que en muchos casos el ingenio vale y el esfuerzo individual reemplaza a elementos de alta tecnología muy onerosos. Es el caso de la nave armada en Pocito por Jorge Turesso y su familia, quienes desde hace varios años estaban con intenciones de armar algo protegido y buscar la contraestación. “Vengo de una familia de chacareros”, dijo a Suplemento Verde, “y siempre me dediqué a los desmontes, los rebajes y en general el servicio de la maquinaria agrícola a terceros, a pedido… comencé luego de varios años de chacras comprando un tractorcito y de a poco fui armando mi actual empresa de servicios”. En la nave que se visitó, de 1.000 metros cuadrados, el emprendedor trabajó junto a algunos ayudantes 4 meses y realizó todo a pulmón, desde la nivelación, marcación, colocación de postes, alambres, tendido del plástico, tensado, instalación del equipo de riego por goteo, calefacción, etc. Turesso contó a este medio que su invernadero tiene 50 metros de largo por 20 metros de frente, la fue diseñando y luego armando de acuerdo a mucha observación y diálogo con gente que está en este tema. “En el caso de viveros de olivicultores, estuve en varios y la tecnología es muy superior, igual que en algunos que hacen plantines para hortalizas como tomate, principalmente, y melón, sandía, lechuga de todo tipo y cebolla”. “Pero mi intensión era otra, hacer algo económico, práctico y útil, destacó. Todos los componentes los he conseguido en San Juan, desde los postes, los alambres, los polietilenos, hice los tensores en una metalúrgica, las mangueras de riego me las recomendó un especialista que instala esos equipos en San Juan, y en general todo lo hice yo con mucho sacrificio”. El polietileno es el indicado para estos tipos de naves, y le hizo una especie de rejilla de ambos lados para sujetarlo. Además, agregó cierre metálico, de más comodidad para las aberturas diarias y la ventilación. Cultivos Para esta temporada de inicio en la producción de hortalizas protegidas, Turesso eligió tomate de la variedad Ichiban, probada por los agricultores de la zona y adaptaba a la misma y al alto rendimiento, contando con el 60% de la nave con esta verdura. También ha puesto, todo de plantines, pimiento Fyuco, berenjenas varias pero principalmente Blacknite y los costados, para el aprovechamiento integral de la protección de cultivos de toda la nave, son de líneas de porotos del tipo Rollizo. La fecha de transplante se inició en la primera quincena de marzo. Está todo a 1,30 metros de separación, con 2 líneas de goteros por bordo, y con goteros de 1 litro/hora, separados a 20 centímetros entre sí. La intención del agricultor es entregar toda esta canasta de hortalizas, mayoritariamente de tomate, a la feria sanjuanina en pleno invierno, cuando la escasez es notoria y los precios mejoran notablemente.
