Varias parejas bailaron con la música folclórica que se escuchó en las vigilias de Chimbas (plazoleta Héroes de Malvinas) y Capital (plaza España) por el día de las Malvinas, desde la noche del miércoles hasta la madrugada de ayer. El movimiento sirvió para ganar calor porque la temperatura, alrededor de la medianoche, rondó los 14 grados según el Servicio Meteorológico Nacional. Para comer algo, hubo una cena a la canasta entre las diferentes familias que acompañaron a los veteranos. Los ponchos con los colores celeste y blanco no faltaron. Y por el frío, se pudo ver la bandera usada como capa. Personas frotándose los brazos y pibes con los gorros de los buzos en la cabeza también fueron postales de la víspera. Con los grupos folclóricos en ambos lugares, la gente bailó para apaciguar el frío. Cuando llegó el momento de la música patria, a las 0 hora, con el Himno Nacional y en especial la Marcha a las Malvinas, se observaron miradas al piso, al cielo, ex combatientes persignándose y muchos abrazos y palmadas de espalda. Pasado el homenaje musical, las familias de los ex soldados se mezclaron y sacaron de envases pizzas, hamburguesas, milanesas, sánguches de fiambre y otros alimentos que no tenían dueño. Cada uno ponía algo de comida y sacaba lo que gustara. El mate, las semitas y algunos termos con café se cruzaban entre anécdotas de guerra y comentarios de ex soldados que, en algunos casos, no se veían desde hacía exactamente un año. Por su parte, los niños, en Chimbas, se divirtieron imaginando aventuras en una réplica de 2 metros del buque General Belgrano y en la plaza España imaginaban usar las armas que ahora están de recuerdo, pero que se usaron en el ´82.
