Máximo Balestrini es programador y game designer. "Nací en 1977, en Buenos Aires. Algunos de mis juegos favoritos son Maniac Mansion, Monkey Island, Dark Castle, Lode Runner, Fallout, Civilization, Diablo y GTA IV.
 
Cuando era chico hice un intento de +desarrollo de juegos+: compré un libro que tenía un esqueleto increíble en la tapa, y todas las líneas de código de un juego que pensé que tenían algo que ver con eso. Pero después de varias horas de copiar, nunca logré hacer que el juego funcionara… y desistí. Más tarde, estudié Ingeniería en Sistemas, aunque siempre mantuve un interés por ciertas expresiones artísticas, especialmente el dibujo y la fotografía, influenciado por mi padre y mi abuelo. Pasé mis primeros años de programador haciendo sistemas para bancos, hasta que me aburrí y empecé a trabajar para compañías más interesantes, principalmente en el área interactiva, ya que siempre me atrajo la animación y el diseño. Esta mezcla de arte y tecnología me llevó a realizar, junto a la productora de animación Gazz, las obras interactivas Swing Capture System y Espejo, o herramientas como Stop Motion Control, para asistir a los artistas en la creación de piezas de animación mediante robótica. Formo parte del colectivo multidisciplinario Surferinvaders, el cual trabaja en diferentes expresiones audiovisuales inspiradas en superficies algebraicas. En 2010 me asocié con Hernán en Videogamo, nuevamente impulsado por mi interés en fusionar arte y tecnología”, cuenta.
 
Hernán Sáez, también es game designer. "Nací en 1978, en Haedo, Buenos Aires. Mi vocación es el cine. Entre mis
 
juegos favoritos de todos los tiempos están Super Mario World, Maniac Mansion, Monkey Island, Street Fighter II, Mortal Kombat, Contra III, Wolfenstein 3D, Doom y GTA IV. Empecé a hacer películas en 1990, a los 11 años, cuando, con un grupo de amigos fundamos FARSA Producciones. Desde ese momento hice cortometrajes, videos de música y largometrajes, no sólo como director, sino también como productor, editor, músico, actor, entre otros puestos. Entre mi trabajo fílmico se destaca la Trilogía Plaga Zombie, la primera trilogía de zombies de América Latina. Filmando gasté mis 10.000 horas de práctica y aprendí mucho sobre crear experiencias para una audiencia. Pero siempre me gustaron los juegos, y en 2008, sin ninguna experiencia previa ni conexiones, entré en la industria del videojuego. Fui contratado como
 
diseñador de juegos en una compañía de juegos publicitarios. De algún modo, ese fue mi jardín de infantes”.
 
Juntos -se conocieron haciendo de extras en una película de zombies- ya hicieron varios juegos y videojuegosclips. Pero no es todo, en carpeta tiene muchos proyectos.