Actuaciones afinadas, bailarines recorriendo un escenario, utileros transformando escenas, y de fondo, una producción musical del más alto nivel que llevó a la gente por un viaje de 500 años. Estos fueron los ingredientes necesarios para que el espectáculo final que se montó el sábado pasado en el Autódromo, “Raíces de Libertad, Latinoamérica: La Patria Grande”, hiciera explotar en aplausos al público. Una puesta en escena impecable que dejó ver que detrás había un aceitado equipo que puso toda la carne en el asador.

El grupo responsable del espectáculo, encabezado por Ariel Sampaolesi, Irene Ferreira y Alejandra Lloveras, mostró una vez más que es posible realizar una puesta en escena combinando tecnología con el talento local. Así, 450 artistas, 60 utileros, dejaron bien sentado que de la única manera de poner a punto todos los engranajes de semejante espectáculo, fue trabajar sin descanso y desplegar todo el talento. Sin embargo, los que estuvieron en escena no fueron los únicos responsables del éxito, ya que detrás trabajaron 3.000 personas.