�El 27 de setiembre de 2012 los productores organizaron una ruidosa manifestación y corte de calles aledañas a la Legislatura reclamando la ley de emergencia hídrica ante el conocimiento que se avecinaba un año muy seco, mas que los tres anteriores. Al día siguiente, el gobernador convocó a los regantes y confirmó lo peor: el pronostico hídrico era de 980 hm3. Dijo que el agua faltante (para los 2.000 hm3 necesarios) la iba aportar Caracoles y que mandaría el proyecto de emergencia hídrica para contar con fondos nacionales. Finalmente el 4 de octubre de 2012 los diputados provinciales aprobaron por unanimidad, por el término de un año.
