Muchas veces cuando se enfrentan dos equipos las personas suelen tener el corazón dividido. El motivo siempre es uno sólo, la simpatía por las dos banderas. Analía Domínguez vivió anoche una situación similar y aunque los colores quizá no sean los que le dejen esa sensación, pero sí el corazón es lo que le genera los sentimientos encontrados. Es que su novio es Sebastián Garrocq, el líbero de UPCN, pero su hermano es Marcos Domínguez, el opuesto que tiene el Xeneize. “La sensación que tengo es de estar contenta. Es que tengo a mis dos amores jugando la final de la Liga. Son las personas a las que más quiero”, contó Analía. Con respecto a cómo viviría el partido, ella contó que “no quiero que uno pierda ni que otro gane. En realidad es muy difícil esta situación. Lo único que puedo asegurarte es que esta noche (por ayer) voy a festejar seguro”, explicó, entre risas pícaras, la novia del líbero del equipo Gremial, quien fue el que celebró al terminar el primer partido de la serie final.
