Amasar todos los fines de semana no es nuevo para doña Juana Aguirre, también oriunda de Bermejo. Pero cuando se acerca el 19 de abril (día de San Expedito), el trabajo aumenta. Tanto así que toda la familia tiene que amasar y dejar todo listo para ese día. “No es fácil. Tenemos que ahorrar durante todo el año para comprar 15 bolsas de harina y las bebidas que vendemos para la fiesta. Para eso tengo que salir a vender pan y semita todos los días”, cuenta Juana. La mujer empezó vendiendo pan pero con el tiempo incluyó toda clase de bebidas y hasta leña. Además acondicionó el patio de su casa con algunas mesas y sillas para que la gente esté más cómoda. “Es tanta la gente que pasa desde el viernes hasta el domingo que casi no dormimos. Hay promesantes a toda hora y todos quieren comprar algo. Yo fui la primera que empezó a vender pan casero para la fiesta. Ahora tenemos mucha competencia”, dice la mujer.
