En el marco del Proyecto Piloto de Procal para la Denominación de Origen Dulce de Membrillo Rubio – San Juan, proceso de construcción colectivo desarrollado bajo convenio con el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico de la provincia, se está buscando un sello de calidad. Para ello han habido varios talleres en los cuales participan todos los sectores involucrados en esta actividad: productores, elaboradores industriales, consumidores y también profesionales del sector. se debate y se redactan conclusiones, con tareas a cumplir en el futuro. En el 2013, en una reunión, participaron 30 personas, entre agricultores, empresarios de agroindustrias, artesanos, escuelas agrotécnicas, como también gente del Procal, UCCuyo, Agencia Calidad San Juan, Prosap, secretaría de producción del municipio de Jáchal, del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico: Dirección de Desarrollo Agrícola y Dirección de Sanidad Vegetal y la Dirección de Desarrollo Económico y Competitividad y el Instituto de Investigaciones Tecnológicas.
Para obtener un dulce de membrillo excelente en calidad, hay que empezar por una buena materia prima. Controles de plagas y enfermedades son vitales para ello, también un adecuado llevado del fruto, con la consiguiente fertilización mixta y el riego diferencial según la etapa fenológica del cultivo. Seleccionando luego la fruta, y con la maquinaria adecuada, se puede lograr un buen producto comercial.
También explicaron los entendidos, que 48 horas a lo sumo, deben pasar desde la cosecha hasta que llega a la fábrica el membrillo. Para cosechar hay que cambiar todo lo tradicional, en cuanto a Buenas Prácticas Agrícolas. Hacerlo bien temprano, en un período breve de tiempo y trasladarlo rápido también. Por otra parte, dijeron los agrónomos, que en nuevos montes, densos en cuanto a plantas por hectárea, y con goteo instalado, se ha llegado a los 60.000 kilos por hectárea.
Potencial hay, es necesario reorganizar el sector y comenzar a buscar el dulce rubio que el consumidor pide.
