La muerte de Osama Bin Laden en un operativo desarrollado por EEUU en Pakistán coloca a su lugarteniente, Ayman al Zawahiri, en la posición de colocarse al frente de la organización terrorista Al Qaeda. El egipcio Al Zawahiri, de 60 años y cirujano de profesión, está considerado desde hace años la mano derecha de Bin Laden, y responsable de algunas de las masacres que ha realizado la organización terrorista en los últimos años.
No en vano, el Gobierno de EEUU ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por su captura, cifra que ascenderá si finalmente, como creen los expertos, asume el liderazgo de la organización terrorista. Al Zawahiri conoció a Bin Laden en 1985, en la ciudad de Pesháwar, en la frontera afgano paquistaní, donde coincidieron en la organización del traslado de 20.000 combatientes voluntarios árabes contra la ocupación soviética del país.
De esa época data la fundación de Al Qaeda, creada para combatir el régimen pro soviético de Kabul, y origen del “Frente Islámico Mundial” para combatir a los “cruzados” y a los “judíos”, cuya carta fundadora fue firmada en 1998 conjuntamente por Bin Laden y Zawahiri.
Procedente de una familia egipcia de clase media, Al Zawahiri se casó en 1979 con Azza Nawira, miembro de una acaudalada familia del Sur de Egipto, país en el que vivieron hasta 1984, y en el que nació su primera hija Fátima.
Ya adolescente, su nombre estuvo asociado con los militantes mahometanos, y fue arrestado por pertenecer a los “Hermanos Musulmanes”, el partido islámico más antiguo del mundo árabe.
