El Colegio de Bioquímicos y la Asociación Bioquímica de San Juan se sumaron a los reclamos que las diferentes entidades de profesionales de la salud vienen llevando adelante en las últimas semanas por una actualización de las tarifas que las obras sociales pagan por sus servicios.
A diferencia de otros pedidos, este no apunta exclusivamente a la Obra Social Provincial sino a todas la necesidad "urgente de un incremento de los valores de las prestaciones, acorde a la realidad, que se ajuste a los porcentajes antes mencionados, como también un cambio en la modalidad de pago, en tiempos prudenciales, que se ajuste a la realidad inflacionaria, para poder continuar brindando las prestaciones a todos los afiliados con la mejor calidad".
Además, que de no prosperar las actualizaciones se verán "en la necesidad de tomar medidas".
Esta semana las principales clínicas y sanatorios privados de la provincia denunciaron que no pueden hacer frente a los aumentos salariales del sector y, así, se declararon en crisis, al punto que el vocero de las compañías sostuvo que, "si la cosa no mejora, puede haber un cierre parcial o total de algunas de las empresas". Si bien se trata de un conflicto entre un sector privado y sus empleados, todos los dardos apuntan a la Obra Social Provincia (OSP). Es que, tanto desde el ámbito público como el empresarial, reconocieron que el principal ingreso de las instituciones proviene de dicha obra social, al punto que representa, en algunos casos, el 50 por ciento del total de los recursos, mientras que, en otros, alcanza entre el 60 y el 80 por ciento de los fondos totales.

