La muerte de Fernando Reynoso, el estudiante que se electrocutó en el Departamento de Agrimensura, en la Facultad de Ingeniería de la UNSJ, dejó al descubierto que el edificio tenía falencias estructurales en cuanto a la seguridad y que no había sido habilitado por Bomberos. Esto sucedió hace tres años y todavía no está claro si este lugar, que alberga a unos 900 estudiantes, debería estar clausurado o no. Es que hay dudas sobre su habilitación. Por un lado, desde Bomberos dicen que nunca recibieron los planos para habilitar el sitio, mientras que por otro, el rector Oscar Nasisi afirma que la obra eléctrica exigida está terminada, pero la aprobación está demorada por razones burocráticas. Mientras tanto, el caso sigue en la Justicia.

A mediados de febrero pasado, el jefe de Bomberos, Marcelo Heredia, envió un informe a la Secretaría Civil Nro 2 del Juzgado Federal, a cargo de Miguel Gálvez, en el que quedó sentado que el edificio de Agrimensura no había sido habilitado porque a Bomberos no habían llegado los planos aprobados por Planeamiento.

Ante este panorama, Nasisi dijo que la obra eléctrica ya está lista y enviaron los planos, pero no sabía por qué estaban demorados. “Hemos mejorado las instalaciones eléctricas de todas las universidades y aún esperamos que Bomberos le dé el visto bueno a los planos”, dijo el rector. Sin embargo, Heredia afirmó que los planos nunca llegaron a su repartición. “No tenemos demoras administrativas. Una vez que nos traen los planos aprobados por la Dirección de Planeamiento, nosotros verificamos rápidamente si cumplen o no con las pautas”, dijo Heredia, quien agregó que “si un edificio no está habilitado, debe ser clausurado, pero en este caso, al estar judicializado, es el juez el que tiene que tomar la decisión”. Al respecto el juez Gálvez dijo que “no tengo conocimiento de este informe de Bomberos y prefiero no opinar sobre el asunto”.

El Departamento de Agrimensura fue clausurado un día después del accidente de Fernando Reynoso, que falleció por un shock eléctrico en una de sus piernas. Fue entonces cuando la Justicia dio un plazo de 90 días a la UNSJ para que erradicara los riesgos eléctricos del edificio. Esto llevó a que se suspendiera el inicio de clases en las 5 facultades. Según Heredia, una vez que realizaron las reparaciones, la Justicia autorizó a la UNSJ a abrir las puertas de Agrimensura, con la condición de que completara las obras eléctricas exigidas para ser habilitada, pero no le dio un plazo. Es por eso que el abogado de la familia de Reynoso, Leopoldo Fachinelli, hizo una presentación ante la Justicia a fines del 2012, para que exigiera a la UNSJ la habilitación del edificio y aún no hay resolución.